viernes, 3 de enero de 2014

Conquistar la Libertad

Hay tantas situaciones, cosas, momentos, vivencias… que deberían se naturales por sí mismas y por ello tener derecho a gozarlas todos los ciudadanos, pero aparecieron las clases sociales (con la aparición de una dominante y otras dominadas) que privatizaron derechos generales, situaciones, bienes naturales, etc., en beneficio propio de un sector pequeño de la sociedad, valiéndose del uso de la fuerza y de la compra de voluntades de mercenarios que traicionaron y traicionan a sus hermanos.

Hablemos de libertad. Una buena amiga expone que debería ser tan natural y tan asequible como el derecho a la vida. Sí, así debería ser en un estado natural, sin dominadores ni dominados, en un estado donde la justicia es patrimonio común de todos sus ciudadanos.

La realidad es bien distinta, son los banqueros, los grandes acaparadores de fortunas, los ladrones de guante blanco, los que gozan de todas las libertades que quieran y se puedan imaginar, pero los trabajadores o la llamada clase media (concepto sociológico al que pongo serios reparos), los emigrantes en busca de trabajo, etc, pues las tienen más que limitadas… ¿cierto?

Por eso hay que conquistarlas, no como en la transición española que se concedieron libertades ” a medias”, mercancías trucadas, y fueron aceptadas como si de libertades plenas se trataran, cuando ni garantizan y de seguir en vigor no garantizarán las mismas oportunidades para todos. De sobra sabemos en un país de 6 millones de desempleados y de más de tres millones de pobres absolutos la gran mentira que es eso que llaman libertad los políticos del régimen, de la monarquía.

La libertad formal es de los peores engaños, la real hay que conquistarla frente a los opresores, en este caso la monarquía como institución, el pseudo- parlamentarismo monárquico, los partidos del bipartidismo, la Iglesia perversa y entrometida, la derecha rampante, los empresarios sin escrúpulos (ojo no confundir con la minoría de empleadores, cosa distinta). Yo no espero que nadie me otorgue nada, y menos la libertad, porque los que la gozan en propiedad exclusiva ( fieles a su filosofía del “homo lupus homini”) se resisten para mantener sus privilegios antinaturales.

Hay que conquistar la democracia política, económica y social, en definitiva la LIBERTAD para todos, sabiendo que los del IBEX 35, los banqueros, los reyes y duques, los explotadores, los curas fisgones… van a oponerse radicalmente a tan nobles deseos latentes de los que aspiran a convertirse en ciudadanos con plenos derechos, en libertos y libertadores.

La República, siendo un derecho natural el de todos a participar y decidir en el gobierno que asegure el bienestar social de todos los ciudadanos, tendrá que ser una conquista o no será. ¿Cómo será esa conquista? En eso es en lo que tenemos que empeñarnos, pensar y decidir.

Para mi la República es la casa de las libertades y del derecho, donde todos tenemos un hueco destacado, un papel a desarrollar. ¿Todos? Excepto los que se opongan a respetar la libertad de los demás, el progreso compartido, el derecho y la justicia igual para cualquier habitante del país, por modesta que sea su condición profesional, intelectual o económica. Todos, excepto los que se auto-excluyen por su conducta antisocial, somos necesarios. Si nos convencemos y organizamos las libertades serán por fin alcanzadas.

Salud y República.

 

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